viernes, 25 de abril de 2008

CARPE DIEM

Esta foto la hice no hace muchos días y los motivos que me llevaron a hacerla describen muy bien mi estado de ánimo en estos momentos. Hace ya unos cuantos años que conseguí que el tren de los sueños parase en mi estación. Logré algo que, por lo que veo por ahí, pocos mortales logran, es decir, trabajar de lo que te gusta y disfrutar cada día con lo que haces. Un trabajo que declara la guerra a la rutina y que te permite conocer cada día a gente nueva, situaciones nuevas....te permite expresarte y ser creativo, en fin a priori un chollo. 

    Pero no hay rosas sin espinas y abrazar su belleza con fuerza produce dolor. Me explico, mi paraíso particular esta poblado de jefes mediocres, de compañeros que no respetan tu trabajo ni tu tiempo, de egoísmos, de sueldos que no valen ni la mitad real del valor de ese trabajo, de intereses políticos y partidistas y como no del poderoso caballero "Don dinero". Es triste ver como algo tan bonito como es contar al mundo las cosas que pasan a su alrededor y aportar en ello tu visión personal se corrompe al son de los intereses de los que mueven el vil metal, de los poderosos. Porque es así de triste, se da espacio a una noticia o a un evento si  a tu benefactor le interesa, si eres una gran empresa que puedes comprar tu espacio en el diario a base de talonario...etc y lo que es peor la noticia acaba viéndose con el prisma del dólar y del euro, con lo que se deforma hasta convertirse en una caricatura de la misma. Menos mal que la revolución digital está regalándonos nuevos canales de comunicación que permiten la independencia del poder y del dinero.
 Bueno, al final mi indignación y desengaño me ha desviado un poco del tema. La cuestión es que el barco dónde viajo se hunde y hace aguas por todas partes. Me temo lo peor y tengo la impresión de que mi pequeño sueño se va a desvanecer cualquier día, dejándome ante un abismo de incertidumbre. Temo el momento de tener que replantearme mi vida justo en el momento que has saboreado las mieles de cumplir un sueño, de tener que sobrevivir a base de algún trabajo de mierda que me haga completamente infeliz y de tener que empezar de cero otra vez ahora que mi brújula había encontrado ya un norte.
    En este estado de ánimo, caminando un día por la calle, me encontré ante esta escena y me arrancó una sonrisa y convirtió el peso de la losa que llevaba sobre los hombros en una banalidad inmensa. Es curioso como se puede relativizar todo con solo una mirada fugaz sobre este personaje y el mensaje que nos manda. Entonces como una bocanada de aire fresco entró la célebre frase del CARPE DIEM en mi conciencia. Disfruta del momento, siempre se puede estar mucho peor y todo es muy etéreo y fugaz. La mejor lección que he aprendido de este mensaje que me mandó alguien en un momento dificil para mí es precisamente que demos las gracias por lo que tenemos y que disfrutemos de cada momento del presente, que atesoremos los recuerdos como si fuesen oro y que le demos al futuro la importancia justa, pues este solo existe en nuestras preocupaciones, sueños e ilusiones.

2 comentarios:

VolVoreta dijo...

Sé que no es habitual dejar comentarios en las entradas "pasadas"...pero creo que aquí es dónde deseo dejar mi vuelo. Comparto todo lo que dices y aplaudo el final de esta entrada; empezar de cero no es lo peor...lo peor es no tener ilusión para hacerlo.
Te deseo suerte aunque pienso que ya la tienes (lo deduzco por tu forma de expresarte en otras entradas; tu riqueza de pensamiento es un gran bagage).
Un saludito

pau dijo...

Muchas gracias. Estaba repasando el blog y creo que es un buen momento para releerme y hacer caso del pensamiento positivo que transmitía este post. Un saludo. P